
El día de hoy, voy a hacer una pausa, ya que recibí una noticia trágica que me impactó y me hizo ver lo efímera que es la vida, la forma en la que puede cambiar en un segundo. La gente dice que la vida es como la rueda de la fortuna, a veces estamos arriba, a veces abajo y yo añadiría: y en un momento simplemente todo cambio y ya no estamos.
En muchas ocasiones, nos preocupamos y nos enfrasacamos en situaciones que simplemente no valen la pena, perdiendo tiempo en lamentarnos, olvidando que tenemos el regalo más preciado: la vida. El día de hoy estamos aquí, mañana no lo sabemos, hay que disfrutar cada momento, librarnos del miedo y vivir con intensidad cada segundo, no quedarnos con ganas de nada.
El triste suceso: Dos amigos sufrieron un grave accidente y lamentablemente uno de ellos perdió la vida; Pepe Toño, mientras su esposa Cynthia, después de permanecer varios días en el hospital, tristemente también se fué.
Pepe Toño y Cynthia, personas emprendedoras, siempre amables, siempre brindando una sonrisa, muy trabajadores, con quienes compartí una etapa muy importante y especial de mi vida, grandes experiencias, muchos eventos, viajes por todo México y alegrías. Me doy cuenta que formaron una gran familia llamada "Enlace", esa es la palabra "familia" y les agradezco haberme hecho parte de ella, muchas gracias por todos aquellos momentos y por ser grandes personas!
Pepe Toño y Cynthia, su recuerdo siempre estará con nosotros, descansen en paz.
Comparto un poema de Pablo Neruda, que nos hace reflexionar acerca de la intensidad de vivir:
Vivir
Muere lentamente quien se transforma en
esclavo del hábito, repitiendo todos los días los
mismos trayectos, quien no cambia de marca, no
arriesga vestir un color nuevo y no le habla a
quien no conoce.
Muere lentamente quien evita una pasión, quien
prefiere el negro sobre el blanco y los puntos sobre
las "ies" a un remolino de emociones, justamente
las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los
bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.
Muere lentamente quien no voltea la mesa
cuando esta infeliz en el trabajo, quien no
arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de
un sueño, quien no se permite por lo menos una
vez en la vida, huir de los consejos sensatos.
Muere lentamente quien no viaja, quien no lee,
quien no oye música, quien no encuentra gracia
en sí mismo. Muere lentamente quien destruye su
amor propio, quien no se deja ayudar.
Muere lentamente, quien pasa los días
quejándose de su mala suerte o de la lluvia
incesante.
Muere lentamente, quien abandona un proyecto
antes de iniciarlo, no pregunta de un asunto que
desconoce o no respondiendo cuando le
indagan sobre algo que sabe.
Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando
siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho
mayor que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará que
conquistemos una espléndida felicidad.
Pablo Neruda
Aprendamos a vivir con intensidad y disfrutar de las cosas más sencillas, las cuales resultan ser, las mejores de la vida.